La no muerte del RSS

La muerte de la sindicación de contenidos mediante RSS y el paso a la consulta de información mediante otros cauces más sociales es un fenómeno desde hace un tiempo plenamente latente en internet. Es tal la avalancha de artículos, posts y comentarios que auguran el final de la sindicación de contenidos que parece que se trata de un medio completamente desfasado, trasnochado y que forma parte ya del paleolítico tecnológico. A este respecto, hechos como la eliminación de las funcionalidades sociales y de curaduría de contenidos de Google Reader o la ocultación y casi exterminio de cualquier rastro de posibilidad de suscripción al RSS en páginas web, navegadores o medios sociales (búsqueda de Twitter, etc.) muestran bien claro la tendencia.

La constitución de redes de interés y el filtro de la información cada vez más humano ha venido para quedarse y es una función a integrar también a nivel de una organización para localizar información de interés en sus estrategias de vigilancia. Se trata de un cambio de uso, de forma en que las personas y las empresas adquieren y gestionan la información que reciben a diario. No obstante, de ahí al final de la sindicación creo que existe un abismo y me inclino a pensar más en la convivencia que en la sustitución de un medio por el otro. Algunas razones:

  1. RSS es un formato estándar que se basa en XML. Tiene la fortaleza y las prestaciones de una tecnología hecha para el intercambio rápido y eficaz de datos que encaja perfectamente en la web de los próximos años, la web semántica.
  2. A menudo se subestiman las posibilidades de la sindicación, reduciendo sus posibilidades a la mera suscripción de páginas, blogs y recursos web para estar alerta de cuando hay una novedad. Nada más lejos de la realidad, mediante RSS podemos crear todo un ecosistema informativo con nuestros usuarios, clientes o miembros de nuestra organización estableciendo flujos de información y automatizando al máximo los procesos de captación, intercambio y difusión de la información. Sus ventajas son evidentes: 1) Facilita la reutilización de la información evitando duplicaciones y ahorrando tiempo. 2) Favorece la creación de conocimiento compartido y la inteligencia colectiva.
  3. Mayor pertinencia de los resultados. Todavía no he encontrado a mi clon en las redes sociales que me suministre información que me interese en un 100% de las ocasiones, de igual manera que la información que yo comparto tampoco es siempre pertinente a la gente que me sigue en algún medio social. Se debe a la propia naturaleza del medio, donde confluyen diferentes intereses y facetas de una persona: la profesional y la personal.
  4. El lector de feeds es mejor herramienta para gestionar la información de entrada que la lectura de un timeline web o en un cliente, ya que tiene la posibilidad de clasificar fuentes, almacenar la información, hacer búsquedas, filtrar, ordenar o destacar ítems, etc., sin la necesidad de estar pendiente del timeline de continuo.

Estamos viviendo un cambio en cuanto a hábitos de consumo de la información, con mayor protagonismo de las redes sociales, eso es evidente. Hechos como el amago de cierre de Bloglines o el descenso de tráfico proveniente de los agregadores de feeds lo demuestra. De ahí a sentenciar la tecnología RSS existe, como mínimo, un largo trecho.

Anuncios